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martes, 31 de agosto de 2010

Nueve de abril de 2005


Sadness
Sadness Comments

                 

          Hace unos años escribí unas palabras describiendo un momento muy duro que me tocó vivir. Lo he tenido guardado. Pero hoy he decidido publicarlo en éste blog; y no por dar pena, ni por nada similar. Os diré el porqué cuando lo hayáis leído. Paso a trascribirlo:


   Nueve de abril de 2005



    Mi relación con mi padre siempre fue muy tensa, incluso hubo un momento en mi vida en que llegué a la conclusión de que éramos incompatibles. Por ésta razón, y después de infinidad de discusiones, también llegué a la conclusión de que no le quería. Ésta última mas bien era un “consuelo engañoso” para mí mismo; le quería, claro, pero más bien por todas las vivencias que tuve con él en mi niñez, aunque no fueron tampoco especialmente buenas.
  ¡Qué cosas nos guarda a veces el destino!. Hacía escasos meses que había perdido a mi madre (pobrecilla). Me encontraba en un bar, precisamente hablando con un amigo de lo difícil que nos lo estaba poniendo mi padre; le dije: Me duele decirlo, pero lo mejor que le podía pasar a mi padre es que muriera, me está amargando la vida.
  Salimos del bar y sonó el móvil. Era mi hermana. A mi padre le acababan de diagnosticar un cáncer de pulmón y le daban mes y medio de vida, como mucho...
  Lo cierto es que en ese momento me sentí cruel, y en cierto modo hasta culpable, por lo que dije minutos antes.
  Los días posteriores, fueron muy duros. Lo fuimos a buscar a Extremadura; lo trajimos en mi coche. El tratamiento de ésta enfermedad y ver decaer de esa manera a alguien es para corazones fuertes.
  Tal y como nos advirtieron, la enfermedad avanzaba a pasos agigantados.
   Para sus últimos días, conseguimos que le admitieran en un centro de enfermos terminales. La atención era muy buena.
   Sólo somos dos hermanos y los turnos eran matadores: Veinticuatro horas cada uno.
   Aquella mañana, del día nueve de abril, llegué como en anteriores, para que mi hermana marchara a su casa y descansar para hacer su turno al día siguiente.
   Me lo advirtió: Está como nunca, dice que quiere escapar, que aquí le quieren matar. Se lo comentó a la psicóloga y ésta le advirtió que le diéramos la razón, que marcharía, pero que hasta el lunes no se podían hacer los papeles para el alta (era sábado), el lunes ya se pensaría algo.
   Nada más salir mi hermana por la puerta, me dirigí  hacia él. Miraba por la ventana: Me voy, decía; si me ayudas, bien, si no, me escaparé yo solo. Intenté disuadirle, quitarle esa idea. Se volvió; me miró con una cara de odio, que aún sigo viendo en mis pesadillas...Cuanto más intentaba calmarlo, peor se ponía...Fui hasta el enfermero que en ese momento estaba de guardia y me dijo que si seguía, le pondrían un calmante...Para cuando volví a la habitación la cosa estaba peor aún: Ya por entonces mi padre no se podía levantar y menos aún, andar. Pero sin entender cómo, se había desplazado hasta la silla de ruedas.
¿Entonces no me ayudas?, haz lo que quieras – dijo. Y con la misma se levantó, y ante mi incredulidad se dispuso a ponerse las zapatillas. Yo estaba convencido de que en segundos se volvería a sentar por agotamiento, así es que le ayudé a ponerse las zapatillas. No pude creer lo que veían mis ojos, salió andando de la habitación; yo caminaba a su lado, ni siquiera le podía ayudar porque no me dejaba. Al salir de la habitación le hice una señal al enfermero. Le tuvimos que meter a la fuerza en la habitación. Los minutos siguientes fueron terribles. Le tuvieron que pinchar varias veces, pero su ira en ese momento era tan grande, que nada le calmaba.- Le hemos puesto calmantes como para dormir a un elefante, no puede tardar en dormirse. Desprende tanta adrenalina que neutraliza cualquier calmante - dijo.
   Se equivocaba. Mi padre por entonces me gritaba: Ya me han drogado, ¿lo ves?, y tú qué haces ahí, también estás con ellos. ¡Vete!...
   Los gritos seguían y cada vez eran peores y más ofensivos.
   Vinieron varios celadores, creo recordar que cuatro mas el enfermero para atarlo. Me mandaron salir de la habitación. Salí, no sin antes ver como mi padre sacudía un puñetazo a un celador.
   Para cuando volví a entrar, la escena era horrible. Mi padre estaba totalmente atado a la cama. Le rodeaban correas por tórax, brazos, piernas....!Vete!-repetía-¿Para qué te quiero aquí ya?-Márchate.
   El resto del día no me volvió a dirigir la palabra. Tampoco en los días posteriores. Mi hermana, que veía esto, y se daba cuenta de lo que me dolía, en una ocasión le intentó convencer de que yo no hice nada por mal de él. A duras penas consiguió que me besara, pero no fue un beso en sí: Tan solo puso sus labios en mi cara con resignación.
   Diez días después falleció.
   Eso es lo último que oí de mi padre.
   Todavía hoy me persiguen pesadillas, que de alguna manera me dicen que no quedé en paz con él.


                                         Fernando.
        
                                                      (15 de octubre de 2006)
                                 PD.- Hoy soñé con él.


  Quisiera que éste duro texto que escribí, pudiera servir para dos cosas:
- La primera es para aquell@s que fuman; para que vean una pequeña parte de lo que se puede llegar a vivir con una enfermedad así, causada por el tabaco.
- La segunda creo que es más factible; y es que si tenéis hijos, sepáis siempre premiarles, valorarles, las cosas que hagan bien, y no caigáis en el error de, pretendiendo "educarles", decirles sólo lo que hacen mal.

  Como nota final, deciros que a día de hoy, ya lo tengo más o menos superado; aunque aún haya días de fuertes bajones.
  Un saludo a todos.

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Desgarrador. No nos debemos sentir culpables de los actos de nuestros padres. Por lo que leo, él estaba enfadado consigo mismo... y asustado. En ese estado, no se atiende a razones.Tú estuviste ahí, haciendo lo que él te dejó que hicieses... no pudiste hacer más. Por tu blog, se ve que eres una persona sensible y llena de amor para repartir. Posiblemente esto... lo vió él en vida, y tal vez quiso ser como tu... pero no supo. Hay carácteres y formas de ser, que no saben admitir las verdades, y esto les hace reaccionar muchas veces agresivamente. Estoy seguro de que fuiste un hijo excepcional. Siento lo de tu padre, fué una dura muerte, pero repito... por lo que leo... estuviste ahí, a su lado, y eso es todo lo que podías hacer. Saludos

Fernando dijo...

Anónimo: Me alegra comprobar que has puesto tanto interés en mi viejo escrito; y tomo nota de todo lo que en tu comentario me dices.
Gracias; muy amable.
Saludos del Joker.

Alma Inquieta dijo...

Hola,
paso a decirte que no sabría vivir sin mis amigos.
Para ti, que haces parte de ellos, va mi cariño y mi agradecimiento en forma de palabras escritas en mi blog. A acompañarlas hay un regalo hecho especialmente para ti...
Visita mi Estados de Alma y lo verás...

Un beso.

Primavera en Otoño dijo...

Mi querido amigo, un relato de una realidad que tengo que ver muy a menudo, creo que aqui el papel de los enfermeros no era el correcto, es normal que tu padre tuviera esa actitud, es la rebeldia ante lo que sabia que iba a venir, no te hacia culpable de nada, solo era su propia rabia contenida que la demostraba con las personas que mas queria. Un enfermero debe dialogar, calmar, intentar por todos los medios que para eso ha estudiado llevarlo al terreno de tranquilizarlo, estan preparado para eso, lo unico que hicieron es llevarlo aun estado realmente penoso de ver para los familiares.
Estuvistes con el todo el tiempo, por lo tanto no tienes que sentir remordimientos de conciencia por lo que dijera, en momentos asi todos decimos cosas que no las decimos con el corazon.
Animo y no te agobies por aquel episodio porque en ese momento tu padre no era el.
Primavera

Cecy dijo...

Fernando!
Yo solo te quiero agradecer por haber compartido algo tan intimo y doloroso.
Y me dejas reflexionando.
Nuevamente gracias.

Un gran abrazo!!!
Sentido.

Fernando dijo...

Primavera:

Valoro mucho tu comentario.
Respecto al modo de actuar del enfermero, posiblemente tengas razón, ya que estaba de guardia de fin de semana, y a lo mejor todo ésto le quedó un poco grande (aunque por supuesto, no debiera). Pero en lo de la actitud de mi padre; sí, todas las enfermeras, psicóloga, médico, dijeron eso; pero lo que nadie sabía, es que esa actitud suya hacia mí, la fuí viendo durante años. Y lo que más me duele, es que ni en su lecho de muerte tuviese una sola palabra amable, o de agradecimiento hacia su hijo.
Pero bueno; todo ésto lo tengo más o menos superado. Lo que sí quisiera, e insisto en ésto, es que mi post tan personal, sirva a quien lo lea, al menos para saber valorar a los suyos; y en el caso de fumadores, que vean a lo que les puede llevar una enfermedad así.
Muchas gracias por tu comentario tan atento, un beso.

Fernando dijo...

Cecy:

Me alegro que te haya hecho reflexionar, era una de mis metas: Todos más o menos sabemos reñir a nuestros hijos, pero no todos saben de vez en cuando dar una palmadita en la espalda y decir algo tan simple como: "Lo hiciste muy bien"
Saludos Cecy.

Alma Inquieta dijo...

Hola Fernando,

que feo que hayas vivido eso, pero te digo mi opinión...
Yo, hace siete meses, perdí a mi suegro (le quería tanto como a mi padre) por un cáncer... o mejor, cuando se murió tenia varios ya... Y estuve muy cerca de el... era su sombra como me decía... y era una persona muy dulce... jamás ha tratado mal a nadie..., jamás ha tenido una mala palabra para nadie... y mantuve las ganas de vivir y la esperanza de mejorar hasta dejar de hablar al entrar en coma un día antes de su partida...
Pero conozco otra persona que sobrevivió a un cáncer y no ha aprendido nada con la enfermedad..., era mala y sigue siendo..., hasta con quien tanto la ayudó...!

Sabes lo que te digo... intenta olvidar, pero no olvides que tu siempre estuviste..., así que lo importante es que tu conciencia esté tranquila... lo demás... olvídalo, porque no te hace bien...

Te dejo un beso y ánimo.

P.D.: El regalo es el sello (imagen) que esta en la entrada 400 "Amigos del Alma".
http://osestadosdealma.blogspot.com/2010/09/los-4-en-mi-vida.html

Malope dijo...

Hola Fernando, te ha tocado vivir algo que nunca vas a olvidar, pero tienes que pensar que tu has actuado, como un buen hijo debe hacer, independientemente de como haya sido tu padre, has estado a su lado y si el no lo ha sabido valorar estando bien, como lo iba hacer en su lecho de muerte. Las personas egoístas lo son hasta el final de sus días,y tu no debes sentirte mal por eso,creo que todo lo contrario, has aguantado algo que no muchos harían, por lo que debes sentirte en paz.
Un saludo.

Fernando dijo...

Malope:

Ojalá en su momento hubiera tenido un blog como éste, con gente como los que me seguís. Vuestro apoyo hubiera sido la medicina que necesité.
También a día de hoy, me encanta recibirlos.
Es por eso que te agradezco muchísimo tu apoyo, Malope, al igual que el de todos los que me estáis comentando.
Cada día me alegro más de haber creado éste blog.
Besos.

PACO dijo...

hola fernando, gracias por seguir pasandote por mi mundo de fotografia. Es un placer tus palabras.
Un hermoso texto cargado de sentimentalismo personal... solo te diré una cosa, olvidar lleva a conseguir mucha vida pero siempre quedan recuerdos que nos persiguen.Tu hicistes lo mejor por tu padre y debes tener la conciencia bien tranquila. Haz del tiempo tu verdadera tranquilidad para principalmente sentirte feliz contigo mismo.
A veces las relaciones con los padres no son todo lo cordiales que se desea, al igual que tu, yo lo sé... pero intento vivir un camino donde la paz nos permita convivir juntos. Los roces de palabras siempre existen en estas circunstancias pero sé que no soy malo solo intento decirle las cosas como son y cuando me equivoco lo reconozco.
Fernando, siente la paz en tu corazón y hayarás el camino para saber que obrastes bien con tu padre. Los recuerdos están ahi... ¿ Quién puede quitarlos ?... solo el tiempo lo hará.
un cordial saludo , amigo

Fernando dijo...

Agradecido por tus sabias palabras, Paco.
Un saludo.

Sentimientos! dijo...

FEr:despues de varios dias de ausencia de mi parte paso a leerte,realmente es muy fuerte lo que compartis con nosotros,valoro muchisimo ese gesto y considero que al subirlo a la pagina estas haciendo una sanacion interior que verdaderamente te va ayudar muchisimo como persona.
Desde donde quiera que este tu padre no tengas dudas que sabe de tus angustias,y que sin lugar a dudas como pudo te amo y te perdono cualquier mal rato vivido.
Un beso enorme y un abrazo aun mayor.

Sentimientos! dijo...

FEr:despues de varios dias de ausencia de mi parte paso a leerte,realmente es muy fuerte lo que compartis con nosotros,valoro muchisimo ese gesto y considero que al subirlo a la pagina estas haciendo una sanacion interior que verdaderamente te va ayudar muchisimo como persona.
Desde donde quiera que este tu padre no tengas dudas que sabe de tus angustias,y que sin lugar a dudas como pudo te amo y te perdono cualquier mal rato vivido.
Un beso enorme y un abrazo aun mayor.

Sentimientos! dijo...

FEr:despues de varios dias de ausencia de mi parte paso a leerte,realmente es muy fuerte lo que compartis con nosotros,valoro muchisimo ese gesto y considero que al subirlo a la pagina estas haciendo una sanacion interior que verdaderamente te va ayudar muchisimo como persona.
Desde donde quiera que este tu padre no tengas dudas que sabe de tus angustias,y que sin lugar a dudas como pudo te amo y te perdono cualquier mal rato vivido.
Un beso enorme y un abrazo aun mayor.

Fernando dijo...

Sentimientos:

Ciertamente, en su día lo escribí, y permaneció guardado entre mis cosas; tuve mis dudas sobre si publicarlo o no. Hoy veo que tomé la decisión acertada, ya que en cierto modo es como si "compartiera" ese pesar. Y aunque éstos años pasados han ido cicatrizando mi herida, vuestro apoyo incondicional me está haciendo sentir aún mejor.
Besos.

Ainara G.M. dijo...

sietno no haber respondido antes peor creí que ya lo había hecho jeejejejej. pues si me lo he pasado muy bien y sobretodo he descansado, que lo necesitaba, he vuelto con las pilas cargadas

Ainara G.M. dijo...

acabo de leer la historia y me ha legado al lama. muy dura. no tengo palabras. :(

MORGANA dijo...

FERNANDO,tu historia me ha llegado al alma y no he podido evitar emocionarme.Creo, por mi corta experiencia con psicólogos y psiquiatras,que tu padre se odiaba a sí mismo ,quizás por el trato sufrido en la infancia y lo canalizaba hacia tí,algo inconsciente y sé lo que me digo.No estoy haciendo un juicio en toda regla,quizás su infancia estuvo desprovista de amor fraternal y en su madurez lo canalizó así.Antes, que un hombre llorase o demostrase cualquier manifestación de amor en público era mal visto.No le justifico,simplemente quiero que te pongas en su situación.Sufrí abusos sexuales en la infancia y eso me provocó un desequilibrrio emocional que aún debo tratarme.Durante años no podía controlar que una persona del sexo contrario se acercase a mí.Con ésto quiero decirte que quizás su actitud hacia tí,era el vivo reflejo de la actitud que le profesaba su padre.
Has debido sufrir muchísimo y te entiendo,pero no te culpes por su muerte,hiciste lo que debías.Llega un momento en la vida y más cuando te diagnostican una enfermedad mortal, que te rebelas contra el mundo entero.Siempre lo pagas con quién está a tu lado,y ese eras tú.
Limpia tu alma de culpas y perdónale,es lo único que puedo decirte.Necesité mucho tiempo para perdonar a aquél que robó mi infancia,pero lo está pagando caro.No tienes culpa de nada Fernando,hiciste lo que debías.
Sólo te recomiendo que le escribas una carta expresando todo lo que sientes y sentías hacia él y después la quemes,es una manera de liberarte.
A mí me hizo mucho bién el tratarme con la psiquiatra,aunque lo mío se complicó por otras circunstancias muy dolorosas,pero si has de buscar ayuda,hazlo y para lo que quieras te puedo escuchar.
Un millón de besos Fernando,tu padre está arrepentido,lo sé,porque así lo intuyo.
Besos a tu alma.
Morgana.

MORGANA dijo...

Un millón de gracias....y mis besos de apoyo.
En serio ,para lo que necesites.

Isa Piñeira Álvarez dijo...

Un relato muy duro y muy difícil de superar, no porque tú tengas culpa de algo, sino porque cuando un padre muestra una actitud tan agria y dura hacía un hijo, duele mucho, mucho...
Pero...sabes qué?... Creo que tu padre te quería mucho, tanto, que no sabiendo como actuar contigo, se puso una coraza de frialdad, para no dejarse llevar por sus sentimientos hacia ti, y solo porque no quería perder su autoridad...así era la gente de antes, hombres recios que con tal de mantener su autoridad, eran extremadamente secos para sus hijos, creaban una barrera entre ellos con tal de que no les perdieran "el respeto"...pues temían mostrar "debilidad" manifestando sus sentimientos.
No sientas culpa, Fernando, solo trata de comprender, que esa fue su forma de quererte, creo que quería educarte como un hombre "hecho y derecho"...un hombre recio...tal y como le enseñaron a él.
Un abrazo y gracias por compartir tus sentimientos.

Augusto Chimpen dijo...

Estimado Fernando, siento mucho lo que pasaste con tu padre, asi hay muchos padres. Lo bueno es que tu no saliste como el. Pudiste aprender y agarrar lo mejor de el y no lo malo. Eres todo un artista. Al escribir esta historia estas pasando la pagina y continuando con tu vida. No mires lo malo que te hizo, mira lo bueno que te dio, asi sea poco. No guardes rencor. Da gracias a Dios porque tu eres un hombre normal. Gracias por compartir esta hitoria en tu blog.

Augusto